Con la presencia de más de 130 profesionales del sector energético y representantes de organismos estatales se realizó la V Edición del seminario «La generación térmica que viene», organizada todos los años por Wärtsilä.

La iniciativa contó, en esta oportunidad, con dos invitados especiales: Daniel Ridelener, CEO de Transportadora de Gas del Norte (TGN), y Maximiliano Montenegro, economista y periodista de radio y televisión.

Ridelener brindó un detallado panorama sobre el espectro de combustibles que se utilizan para generar energía. En esa línea, analizó la transición desde la actual coyuntura en la que las usinas se abastecen mayoritariamente de gas convencional y GNL, hacia un escenario futuro con mayor participación del shale gas (gas de esquisto).

Sobre el potencial de los yacimientos no convencionales, se mostró optimista, pero a la vez, cauto. «Existen estudios que destacan que la Argentina cuenta con una gran cantidad de recursos técnicamente recuperables de hidrocarburos no convencionales. Sin embargo, estamos realizando la curva de aprendizaje para encontrar la forma adecuada de explotarlos», indicó.

Por su parte, Montenegro desgranó un pormenorizado análisis político-económico del pasado reciente de la Argentina, incluyendo una referencia desde la «macro» al sector energético, que -en el marco del crecimiento del PBI- debió elevar la importación de combustibles para garantizar el abastecimiento del mercado interno.

En ese sentido, afirmó que a futuro será clave resolver, de forma armoniosa, la relación entre los subsidios a las tarifas de gas y electricidad y la necesidad de cubrir los costos de generación de electricidad y producción de hidrocarburos.

Smart Power Generation

El evento dedicó un capítulo al análisis del Gas Natural Licuado (GNL), Jens Norrgård, Gerente de Desarrollo de Negocios para el mercado de Oil & Gas de Wärtsilä, aseguró que «cada vez más países están utilizando GNL como combustible de sus usinas térmicas, porque es más económico que otros combustibles líquidos, como el gasoil».

Wärtsilä está presente en toda la cadena de valor del GNL, dado que es fabricante de terminales regasificadoras y plantas offshore y es proveedor de equipos y productos para la industria. Incluso, en algunos países instaló plantas termoeléctricas que se abastecen directamente de GNL. «Son centrales flexibles que se adaptan a las condiciones de cada mercado y a las oportunidades domésticas de infraestructura que ofrece cada sistema», agregó.

A su vez, Christian Hultholm, Content Marketing Manager de Wärtsilä, fue el encargado de presentar la tecnología Smart Power Generation (SPG), que permite diseñar una infraestructura de generación de energía sostenible, caracterizada fundamentalmente por una amplia flexibilidad y eficiencia, con una baja emisión de gases de efecto invernadero.

«En la actualidad, tan o aún más importante que la eficiencia es la flexibilidad de las tecnologías de generación. Es decir, se precisa de equipos que estén preparados para operar con distintos combustibles en forma alternativa o simultánea, sin que eso repercuta sobre su rendimiento», resaltó Hultholm.