El presidente de la compañía basada en Montreal afirmó que 2013 había sido un «año decisivo» para la aerolínea. Destacó el sólido desempeño de la línea aérea, especialmente en los últimos tres trimestres de 2013, donde el resultado neto ajustado mejoró notablemente, ya que la cifra de ingresos alcanzada, 340 M CAD, superó la de 2012, 55 M CAD, en 285 M CAD. Sin embargo, el primer trimestre de este año, estos resultados se resintieron debido al impacto del mal tiempo y la debilidad del dólar canadiense frente al americano. La bajada del dólar canadiense frente al americano ha supuesto una presión significativa sobre las líneas aéreas, ya que tanto el combustible como las compras y alquileres de aeronaves se abonan en la moneda americana. En concreto, los precios del combustible, uno de los mayores costes de una aerolínea, han subido un 8,9 por ciento en los últimos tres meses en dólares americanos, pero un 13,2 por ciento en moneda canadiense. Las acciones siguen estando en valores altos, a pesar de la caída durante el primer cuatrimestre desde su valor máximo en varios años, a 9,88 CAD. Rovinescu afirmó que, debido a estas condiciones ajenas al control de la aerolínea, el mal tiempo y el tipo de cambio desfavorable, la ganancia EBITDAR de Air Canada (antes de impuestos, intereses, amortizaciones y alquileres) se resentiría entre 15 y 30 M CAD con respecto al valor del primer trimestre de 2013.