En BDO Argentina las mujeres son mayoría. Hoy, el 60% de su staff está cubierto por el sector femenino. Y en la pirámide organizacional, hay cinco profesionales que desempeñan el cargo de socias y cuatro el de directoras. A la cabeza de esta tendencia se ubica Cristina Billinghurst, la primera socia mujer de la firma de auditoría, impuestos y consultoría y única socia equity (socio accionista), quien se desempeña en BDO desde hace más de 40 años.

Actualmente, Cristina Billinghurst está a cargo de la estratégica área de Outsourcing para nuestro país y América Latina, puesto que ocupa desde 1995. Y que le ha permitido formar parte del equipo internacional en esta materia y participar de licitaciones de servicios tercerizados de importantes grupos económicos con filiales en la región latina. Dentro de BDO, la empresaria transitó todas las oportunidades profesionales, lo que le aportó una vasta experiencia en diversos temas del campo de las ciencias económicas y en el asesoramiento empresarial de alta especialización.

Sus antecedentes académicos contemplan el título de Contadora Pública y Licenciada en Administración de Empresas de UBA, la realización de numerosos cursos y seminarios de especialización. Asimismo, la socia de BDO fue convocada como disertante en numerosas conferencias nacionales e internacionales en temas vinculados con auditoría, outsourcing y servicios de expatriados.

«Mi liderazgo — se autodefine–, está basado en escuchar y entender los requerimientos del cliente y de nuestros recursos internos. La suma de la confrontación de ideas es una llave que conduce a tomar la mejor opción dentro de las normas y procedimientos vigentes».

Billinghurst -que tiene un hijo abogado laborista de 32 años– es fanática de la imagen «no por belleza o estética sino por formas y accesorios que tienen que primar a la hora de asistir a una reunión empresarial», aclara. Y siempre busca estar actualizada con temas relacionados con la economía y mercado empresarial, en general. Como con temas vinculados al deporte y moda porque terminan siendo complementarios. «Amo viajar, por razones laborales o personales, porque significa crecer», concluye.